Hoy en día pasamos gran parte del día frente a pantallas: el celular, la computadora, la televisión e incluso las tablets forman parte de nuestra rutina diaria.
Aunque la tecnología facilita nuestras vidas, también puede generar efectos en la salud visual si no tomamos las precauciones adecuadas.
La exposición prolongada a las pantallas puede provocar fatiga ocular, visión borrosa, ojos secos e incluso dolores de cabeza. Estos síntomas son cada vez más comunes debido al aumento del trabajo digital, el estudio en línea y el entretenimiento en dispositivos electrónicos.
Cuidar la salud visual no significa dejar de usar tecnología, sino aprender a utilizarla de forma responsable. Pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia en el bienestar de nuestros ojos y ayudarnos a prevenir molestias a largo plazo.

